El sueño de los niños cambia significativamente desde los 0 meses hasta los 12 años de edad.

0-3 meses: Durante este tiempo, los bebés pasan la mayor parte del tiempo durmiendo, generalmente hasta 16-17 horas al día. Los bebés de esta edad todavía no han desarrollado un patrón regular de sueño-vigilia y es normal que se despierten varias veces durante la noche.

3-6 meses: Los bebés comienzan a dormir durante períodos más largos por la noche y suelen dormir entre 12 y 15 horas en total. Muchos bebés de esta edad todavía necesitan una alimentación nocturna.

6-12 meses: Los bebés de esta edad pueden dormir entre 11 y 14 horas por día, y muchos pueden dormir toda la noche sin necesidad de alimentación. Los bebés comienzan a establecer patrones de sueño más regulares, lo que puede ayudar a los padres a predecir cuándo su bebé necesitará dormir.

1-3 años: Los niños pequeños suelen necesitar alrededor de 12-14 horas de sueño al día, generalmente con una siesta diurna. Muchos niños comienzan a resistirse a la hora de dormir o tener miedo a la oscuridad a medida que su imaginación y habilidades cognitivas se desarrollan.

3-6 años: Los niños de esta edad todavía necesitan entre 10 y 12 horas de sueño por noche, pero muchas veces ya no necesitan una siesta diurna. Los niños de esta edad pueden comenzar a tener pesadillas y sueños vívidos, y pueden requerir la ayuda de sus padres para sentirse seguros para dormir.

 

7-12 años: Los niños de esta edad necesitan entre 9 y 11 horas de sueño por noche. A medida que los niños crecen, pueden tener horarios más ocupados y compromisos extraescolares, lo que puede hacer que sea más difícil dormir lo suficiente. Es importante establecer una rutina de sueño consistente para ayudar a los niños a dormir mejor.

 

Es importante tener en cuenta que cada niño es diferente y que sus necesidades de sueño pueden variar